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jueves, 28 de febrero de 2013

Consideraciones para un pago de impuestos exitoso


Por: Alicia Campos Almodóvar
@AsesorNegocios1

El inicio de año y sobre todo el mes de marzo se asocia con el pago de impuestos, que aunque a ninguna persona le gusta cumplir con esta obligación, es un hecho que tarde o temprano tendremos que hacerlo, de ahí el conocido dicho de “Death and taxes”.  Todos los ciudadanos sin importar de cual país, tenemos la obligación constitucional de contribuir al gasto público (gasto del gobierno) y lo hacemos por medio del pago de impuestos. Desde siempre el cumplimiento de esta obligación nos causa dolor de cabeza basado en la alta incertidumbre y en el poco conocimiento que todos tenemos del ambiente fiscal. Este artículo no pretende decirte como calcular tus impuestos ni cómo hacer tu declaración anual, ya que para eso requeriría de toda una publicación (que no disponemos) y siempre es importante contar con la asesoría de un especialista para obtener lo máximo, o pagar lo mínimo de mis impuestos. Hoy quiero compartir contigo algunos consejos o consideraciones importantes para que tu proceso de pagar impuestos sea lo más sencillo posible y con alto grado de certidumbre.

Lo más fácil es pagar impuestos como empresa, y sé que más de uno se estará riendo de mí, pero esta forma de tributar aunque tiene muchos requisitos nos permite hacer los cálculos más simplistas que hay: Ingresos menos gastos igual a utilidad, a esa utilidad se le aplica una tasa de impuestos y ya está, ese es nuestro impuesto, fácil no? Lo importante en este cálculo es cuidar la utilidad, porque de esta depende el monto de los impuestos que queramos y debamos pagar. Hay que verificar que los gastos e ingresos cumplan con los requisitos de ley y estén apegados a la realidad, que sean creíbles.  Si buscamos pagar menos impuestos debemos cuidar los gastos, buscar tener más deducciones autorizadas.

Otra figura fiscal por medio de la cual pagamos impuestos es como persona, la cual ya no es tan simple: bajo esta figura debemos calcular nuestro impuesto sobre los ingresos directamente, sin importar los gastos que se realicen; esto sucede así porque se supone que para ganar tu sueldo no necesitas gastar nada, solo necesitas hacer tu trabajo, a diferencia de las empresas que si necesitan gastar para poder producir y vender. Bajo esta figura de persona física, calculamos el impuesto aplicando una tarifa la cual incluye las deducciones personales como gastos médicos, gastos de dependientes económicos, etc. Este cálculo es mucho más simple, pero menos manipulable en comparación a las empresas; aquí solo debemos de cuidar y planear los aspectos por los que podemos tener deducciones: deducciones personales.

Al fin de todo, lo que se requiere para un pago de impuestos exitoso es la planeación: determinar con anticipación las actividades a realizar, el cómo realizarlas y con qué objetivo. La planeación es la diferencia entre actuar por intuición o por decisión; es la diferencia entre inventar día a día lo que hay que hacer o tener un esquema de actividades definido; es la diferencia entre la incertidumbre  y la certidumbre de los resultados fiscales. La planeación es la diferencia entre creo y se.


Yo los exhorto hoy a cumplir nuestras obligaciones ciudadanas, para tranquilidad nuestra y para cumplir con los preceptos constitucionales. El cumplir me da tranquilidad financiera, derecho a pedir y exigir y sobre todo, apoya a la ciudadanía en la creación de una democracia participativa.